SEGURIDAD: importancia de los planes de emergencia y su implantación

Dentro del extenso ámbito de la Prevención de riesgos laborales, uno de los aspectos más importantes es la planificación, preventiva y ejecutiva, frente a las situaciones de emergencia (art. 20 de la Ley 31/95).

Esta planificación se materializa en un documento: EL PLAN DE EMERGENCIA (PE).

El PE es la herramienta que la prevención pone a disposición de las empresas básicamente para:

Prevenir las situaciones de emergencia
Definir la organización y los procedimientos de actuación en emergencia.

Cualquier instalación: edificio, nave, industria, almacén, local, túnel, autopista, línea de ferrocarril, etc, está afectado, en mayor o menor grado, por el riesgo de que se desencadene una situación de emergencia, por causa interna o por agresiones externas. Por otro lado, y en otro ámbito de aplicación, haciendo extensivo el concepto, los factores de riesgo también existen en los territorios: municipios, comarcas, provincias, etc. En éstos se elaboran los correspondientes Planes de Emergencia Territoriales, Específicos y Especiales.

En la elaboración del PE hay que tener en cuenta que las emergencias pueden ser de muy diversos tipos y con consecuencias considerablemente diferentes, tanto para las personas como para los bienes materiales y el medio ambiente.

En las instalaciones, según su ubicación, características constructivas y actividad desarrollada en la empresa, el PE debería ser aquel documento que sirva para identificar las situaciones potenciales de emergencia, determinar las normas de prevención adecuadas y definir los procedimientos de actuación en el caso de que éstas se manifiesten, siempre con el triple objetivo de proteger a las personas, minimizar las consecuencias en las instalaciones y minimizar el impacto sobre el medio ambiente.

Como documento, el PE contendrá básicamente siempre los mismos conceptos, aunque su estructura formal y extensión será considerablemente distinta según el tipo de instalación y empresa a la que deba adaptarse.

Además de dichos conceptos, que todos los prevencionistas debemos conocer para el desarrollo de los PE's: identificación de riesgos, activación del plan, aviso de emergencia, niveles de emergencia, procedimientos de actuación y evacuación, etc, es mi intención destacar la importancia de definir, planificar y llevar a cabo una buena implantación, digamos que a tres niveles:

teórica (información y formación)
práctica (señalización, planos "Ud. está aquí", manejo de equipos y conocimiento de las instalaciones)
ejecutiva: desarrollo de simulacros

Una vez elaborado el PE, la implantación tendrá dos fases:

implantación inicial (información, formación, carteles, folletos, etc y simulacro inicial) y mantenimiento posterior, con una determinada periodicidad a definir por el prevencionista, de acuerdo con las características y necesidades de la empresa, así como en relación con la rotación del personal. En este mantenimiento se incluirá también el referente a los medios de protección existentes en las instalaciones.

Finalmente, debemos destacar que toda la información contenida en el Plan debería mantenerse al día, realizándose un mantenimiento periódico de la misma, para adaptarlo a los cambios de la empresa, tanto de estructura como de personal.

Con estas pocas líneas, pretendo animar a las empresas a tomar conciencia de la importancia de disponer de un buen Plan de Emergencia, correctamente desarrollado e implantado, siendo ésto una inversión en seguridad y por tanto, en el futuro de la empresa.

Fuente: Carles García Roca - www.prevencionintegral.com