Aquí hay cinco frases que debes evitar, especialmente en los momentos más frustrantes. Un comentario fuera de lugar puede causar daño a tu reputación y destruir la confianza que tus empleados te tienen y que puede tomar toda una vida reparar. Hay un dicho popular que dice: “antes de poner tu lengua en movimiento pon tu cerebro en funcionamiento!!

“Soy el jefe, haz lo que yo digo” Somos adultos, no puedes esperar que tus empleados hagan caso a tu hipocresía. Si estás estableciendo estándares diferentes para tus empleados y para ti, no esperes que respeten lo que quieres que hagan.

“Tienes suerte de tener un trabajo” Si así es como realmente te sientes sobre alguno de tus trabajadores, entonces tal vez tú eres el que tiene suerte de tener un trabajo. Nadie trabaja bien en un ambiente donde los hacen sentir como que le deben algo a su jefe.

Si no está funcionando con un empleado en particular entonces sé un profesional y llega a un acuerdo con los problemas que tengas. Encuentra una manera de corregirlos o aléjate de ellos. La mentalidad de que tu empleado debería “besar tu anillo” es inmadura y pone en evidencia tu carencia de habilidades para ser un líder.

“Si no te gusta encontraré a alguien más que lo haga” Como jefe, tomas la mayoría de las decisiones, pero eso no te da permiso de ser un pesado. Cualquiera puede llamarse jefe pero uno bueno usará sus habilidades de liderazgo para motivar a los empleados y entregar resultados. Amenazar empleados con perder sus trabajos es una manera para lograr que hagan lo que sea por ti, no es sostenible. Claro, harán lo que les digas al principio, pero eventualmente estarán más desmotivados y no querrán hacer más, si no es que renuncian primero.

“¿Por qué eres el único que tiene un problema con esto?” Si hablamos de un empleado que siempre es testarudo o que tiene problemas al trabajar, entonces hazte cargo de eso. Si hablas con un empleado que es relativamente cooperativo, que te está dando algunos problemas sobre una situación en particular, entonces tal vez el inconveniente es que no estás dispuesto a escuchar sus preocupaciones o ideas alternativas.

Tal vez está teniendo un mal día. Cualquiera que sea el problema, no asumas que está siendo obstinado por ninguna razón y definitivamente no preguntes esto. Nunca compares a tus empleados, es como comparar a tus hijos, mala idea.

“No tengo tiempo para esto” ¿Hablas en serio? Tú eres el JEFE. Es tu trabajo hacer tiempo. En lugar de rechazar los minutos pedidos por tu empleado, reserva algunos momentos en un futuro cercano cuando le puedas dar tu atención.

“No tienes idea lo que es el estrés” Cada quien tiene su propio estrés. Sólo porque has decidido que el tuyo es mayor que el de cualquiera no quiere decir que lo sea y no te da el derecho de desacreditar a otros.

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