La importancia de la “Tarjeta de Presentación” es dejar una excelente imresión no solo referido a lo estético, sino mucho más importante los conceptos que se trasmiten, para su elaboración recreamos los siguientes conceptos:

1. Qué debe de llevar

Antes de elegir un diseño o papel, es importante saber cuáles son los elementos clave que deben tener estos documentos.

-Nombre: debe ser grande y destacado para que sea lo primero que se note.

-Cargo: puede parecer presuntuoso poner “Director” en este apartado, sobre todo si tu empresa aun es pequeña, pero te ayudará a posicionarte en la mente de quien reciba tu tarjeta.

-Logo: es importante que hagas presente a tu empresa a través de este recurso gráfico.

-Contacto: generalmente es tu número de teléfono y tu dirección de correo electrónico. Si el espacio te lo permite, puedes agregar tu dirección física, la página web de tu compañía y tu número celular, pero recuerda que la simplicidad y la limpieza siempre son mejores.

Otros datos con los que puedes jugar son tu página de Facebook, tu usuario en Twitter, tu perfil en LinkedIn, etcétera. Por supuesto, ten mucho cuidado con la ortografía.

2. Diseño
Lo mejor es contratar a un profesional para que te dé un diseño único. Idealmente, debería ser la misma persona que desarrolle tu papelería (membretes, folletos, página web) para darle a toda tu empresa la misma identidad gráfica. Es indispensable que el diseño no se “coma” la información que quieres transmitir.

3. Tamaño y papel
Las tarjetas de presentación suelen medir solo 9 cm de largo por 5 cm de ancho, así que no tendrás que llenar mucho espacio. Recuerda que el logotipo de tu empresa no debe ser demasiado grande y la puntuación de las letras debe ser suficiente para leer cómodamente.

Algunos de los papeles más usados son:
-Estucado o couché: utilizado por su gran suavidad y blancura. Soporta bien la humedad y tiene gramajes desde 80 hasta 450 gramos.

-Offset: es más poroso y tiene gramajes que van de los 60 hasta los 350 gramos.

También puedes jugar con los acabados, brillo o mate, e incluso usar brillo UVI (una especie de barniz) o plastificarlas.

Estas son las medidas normales, pero no temas jugar con los formatos para diferenciarte del resto de las tarjetas. Puedes probar con diferentes formas e incluso tener tarjetas que se armen o sean interactivas. Pero cuidado, una tarjeta de presentación redonda será muy memorable, pero no cabrá en la mayoría de los tarjeteros.

4. Parte trasera
Es importante que dejes la parte de atrás de la tarjeta en blanco o que solo la utilices para información que no es esencial. Muchas personas hacen anotaciones en esta área para recordar con quién hablaron y por qué. Por ese motivo también es importante que el papel que utilices y el acabado que le des a las tarjetas permita la escritura con una pluma.

5. Inspiración
Piensa en cómo usas las tarjetas de presentación que te llegan y cuáles son las que se han estacado más. ¿Te molesta no poder encontrar rápidamente la información que necesitas? ¿La letra es muy pequeña o difícil de leer? ¿Te gustan los diseños extravagantes o prefieres una tarjeta menos producida? ¿Te toma tiempo recordar por qué tienes esa tarjeta de presentación?

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