Khalil Gibran: “Amar a la vida a través del trabajo, es intimar con el más recóndito secreto de la vida”

Cuatro recomendaciones sencillas y posibles de poner en práctica nos ayudarán en lo personal y en lo laboral. Las mismas pasan por trabajar en el horario de oficina, de esta forma a la salida del mismo se pueden realizar metas propias relacionadas con estudio, deporte o familia. Con esta nueva forma se hace una pausa real antes de volver al trabajo al día siguiente. Mantener el escritorio o espacio laboral arreglado nos hace sentir más confortables y más productivos. La planificación del trabajo es un ítem también muy importante -dicen que se deben encarar las tareas más difíciles a primera hora y una vez cumplidas las pequeñas salen, casi por sí solas. Y finalmente hay que premiarse, estimularse por la labor cumplida.

Según un estudio de Gallup, 87% los trabajadores en el mundo no están comprometidos con su trabajo. Como resultado, estos trabajadores son menos productivos. Y es por eso que muchas empresas están realizando esfuerzos importantes para mantener a sus empleados felices.

Investigaciones demuestran que pequeños cambios pueden hacer la diferencia:

1. Sólo trabaja en horas de oficina
Trabajar durante tu tiempo libre quizá pueda ayudar a tu carrera, sin embargo, se ha demostrado que esto trae consigo una serie de inconvenientes.

2. Cuida tu espacio de trabajo
Un estudio de la revista Experimental Psychology encontró que los trabajadores que pueden decorar sus propios espacios de trabajo a su antojo son hasta un 32% más productivos.

3. Prioriza tus proyectos
Posponer las tareas difícil o desagradables para abordar primero las fáciles y divertidas, en realidad, hace el trabajo más frustrante.

Una investigación de la Universidad Estatal de Pensilvania encontró que es mejor acabar con las tareas que te estresan para después disfrutar las que te agradan. Con esto evitas el estrés de estar pensando en tus tareas pendientes. Al contrario, será emociónate saber que lo que te falta por hacer es lo que te gusta de tu trabajo.

4. Recompénsate
Si no te gusta tu trabajo o tareas específicas de tu él busca, establece pequeñas recompensas para hacerlo más divertido. Este tipo de premios mejoran el rendimiento y aumentan la motivación. Pueden ser cosas pequeñas, como diez minutos de descanso si se acaba antes de determinada hora, un paseo cuando se termine una tarea estresante o una barra de chocolate al concluir una actividad tediosa.

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