Del mismo modo que un cuerpo requiere que todos sus órganos funcionen a la perfección, una empresa necesita que todos sus miembros se entreguen al máximo para asegurar el correcto desarrollo de su actividad. El tan recurrido ‘trabajo de equipo’ es necesario prácticamente en todos los entornos profesionales, por lo que es vital asegurarse que cada miembro de ese equipo esté a la altura de las circunstancias. Y para ello, nada mejor que medirlos en el primer momento, esto es, en el proceso de selección.

Conseguir una plantilla eficaz pasa por “reclutar” a los mejores miembros para cada puesto. Y esto no es tan sencillo como parece. Requiere de una serie de aptitudes y técnicas que nos ayudarán a saber elegir a la persona que mejor se adapte a nuestras necesidades. Con esto, no solo se cuenta con los mejores colaboradores en tu empresa, sino que además, permite asegurar la menor rotación de personal posible y el mayor grado de satisfacción entre los empleados.

Antes de describir algunas de las técnicas más eficaces para seleccionar a los empleados, es menester hacer una breve descripción de lo que significa el reclutamiento profesional. Que tiene que ver con el departamento de Recursos Humanos, está claro; pero en las pequeñas y medianas empresas no siempre existe este departamento, por lo que es el empresario el que se encarga de la función de seleccionador.

Según se explica, el reclutamiento profesional “es parte fundamental de las funciones de recursos humanos y requiere de una mezcla de intuición y habilidades de análisis, síntesis, y evaluación, además de herramientas científicas cuantitativas”.

Lo que se trata es conseguir un perfil completo de todos los ámbitos del candidato: desde su entorno personal a sus aptitudes profesionales, pasando por su estatus económico y social, y por conocer sus intereses y sus ambiciones.

En cuanto a las fases que componen este reclutamiento, depende en gran medida del tipo de puesto que se busca ocupar y de la minuciosidad con la que el empresario o el departamento de recursos humanos realicen el proceso. Hay que tener en cuenta que el transcurso del reclutamiento abarca desde la publicación del anuncio que ofrece el trabajo hasta la última entrevista al candidato seleccionado, en la que se le comunica la decisión.

¿CÓMO OPTIMIZAR EL PROCESO DE RECLUTAMIENTO PROFESIONAL?

Consultar a un experto. Lo primero a tener en cuenta es que en según qué casos, es mejor contar con la ayuda de un experto en la materia que nos oriente en el proceso. Publicar los anuncios en los lugares adecuados. A parte de diseñar un anuncio atractivo, llamativo y convincente, es necesario seleccionar qué soportes transmitirán mejor el mensaje o pueden llegar al público objetivo al que nos dirigimos.

Hacerse notar. Es importante diferenciarse de los demás, de la competencia. Para ello, se puede hacer hincapié en mostrar nuestros puntos fuertes, esos factores que sabemos que nos sitúan por encima de las demás ofertas y que nos diferenciarán de ellos.

Incluir toda la información posible para acotar la búsqueda. Si el anuncio ofrece todo tipo de información, sobre todo qué se busca, qué se ofrece, requisitos, condiciones, etc., habrá más posibilidades de que se reduzca la búsqueda y sólo contesten al anuncio aquellos pocos que de verdad se ajustan al perfil de la empresa.

Realizar pruebas psicométricas durante las entrevistas. Lejos de la controversia sobre la subjetividad que entrañan este tipo de pruebas, hay que decir que se elaboran sobre una base científica, siempre siguiendo una metodología cuidada y comprobable mediante análisis estadísticos. Es recomendable, por tanto, utilizarlas en los procesos de selección.

Pedir referencias. Las referencias ayudarán a discernir si el candidato es como dice ser y a prever cuál será su comportamiento en la nueva empresa, en función de cómo hayan sido sus relaciones con compañeros y jefes en su anterior puesto de trabajo. Se trata de dar una visión global del candidato.

Realizar estudios socio-económicos. Respetando siempre el derecho a la intimidad, es recomendable ejecutar este tipo de estudios a fin de conocer a fondo aspectos del candidato que pueden influir en su calidad y desarrollo como profesional. Para ello, es conveniente estudiar información personal, familiar, estado de salud, situación económica, condiciones de vivienda, información académica y referencias laborales y personales.

Una vez realizado el proceso de reclutamiento, con estas pautas será más fácil determinar qué candidatos se ajustan al puesto que queremos ocupar. Este sistema permite una mayor profundización en el conocimiento de los candidatos, y, sobre todo, alcanzar un equipo laboral con garantías de éxito.

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