¿Cómo deben comportarse los recién llegados? ¿Qué es lo que deben y lo que no deben hacer para caer bien en la empresa? Toda persona que se integra a un nuevo ámbito, ya sea social, deportivo o familiar, debe necesariamente desplegar “estrategias” de inserción que le permitan sumarse positivamente al nuevo entorno.

El nuevo empleado deberá agudizar su capacidad de adaptación, entendiendo que empieza una nueva historia, que sus antiguas costumbres de trabajo ya no funcionarán de las misma manera que en su empleo anterior. El primer día, el nuevo candidato es observado por todos, sean jefes o colegas y subalternos, por lo tanto su actitud frente al trabajo es tan o más importante que el talento natural y las condiciones de que disponga.

Los especialistas en servicios de valuación y administración de activos fijos de empresas recomiendan hacer preguntas, escuchar y sólo después de este proceso proponer. Es crucial -dicen- detectar cuáles son las personas clave, que muchas veces no reponden al organigrama establecido. Pero “el nuevo” deberá ser muy respetuoso del tiempo de los demás y tendrá que conseguir todos los datos necesarios para hacer bien su tarea, interrumpiendo lo menos posible a los que más saben.

Una actitud proactiva siempre será bien vista, en todo momento debiendo entregarse con entusiasmo y pasión, y mostrar compromiso con la gente y las tareas asignadas. Desde el inicio, focalizarse en ser altamente productivos, dándole todo el peso a la calidad de lo que se hace.

La regla de oro consiste en tener un excelente buen humor y en ser amable. Los primeros días habitualmente se presenta al nuevo integrante a mucha gente, con lo cual se le hace difícil recordar los nombres de todos. Pero es fundamental memorizar a aquellos con quienes uno trabajará de manera más habitual. Claro que, salvo que se provenga del mismo mercado, tomará unos días conocer el lenguaje propio del rubro y el específico de la empresa.

Es recomendable incorporarlos, indagar qué se entiende por algunso conceptos que no quedan claros, de modo de poder tener un lenguaje común. En caso de que la persona esté reemplazando a alguien que dejó la compañía es aconsejable primero identificar los motivos del alejamiento. Si se produjo en buenos términos o por un cambio de rol o jerarquía dentro del grupo empresarial, sus aportes y experiencias pueden resultar muy positivos.

Otra buena idea es pedir los organigramas de la firma e identificar los nombres de los interlocutores con los que deberá interactuar de manera más frecuente; así como también conocer a sus secretarias y colaboradores. Para caer bien en el grupo es esencial mostrar interés sobre los proyectos que se están ejecutando, sólo hacer comentarios positivos, evitar los negativos y no emitir jicios de valor. Por otra parte, nunca es bueno juzgar o prejuzgar, ya que siempre existen situaciones que no se conocerán en los primeros días de trabajo.

Del mismo modo, no hay que sumarse a críticas sobre un colaborador, un par o sobre otro sector, ya que no se conocen cuáles son las intenciones de los comentarios. También se deberá hacer un esfuerzo en identificar los hábitos más comunes. Por ejemplo, ver si en la empresa predomina el tuteo o si a la gente se la llama por el título de su formación -como ingeniero o doctor- e incorporar estos hábitos. Se sugiere en el primer día absorber la mayor cantidad de información posible “No intente impresionar, sino aprender y entender”. Sea curioso y no tenga miedo de preguntar. Sólo en esos primeros días le prestarán atención porque usted es el recién llegado.

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