LECCIONES DE COACHING

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A partir de la frase: “Todo se puede mejorar y todo se puede aprender. Nunca es tarde para comenzar y cambiar no es cuestión de edad”. Hacemos aquí referencia a acciones que nos inspiran para el desarrollo de persona desde el punto de vista de la inteligencia emocional.

Expresar correctamente sus emociones y sus pensamientos

Al reconocer las emociones y los sentimientos propios es más fácil que sepan qué tienen que hacer o cómo tienen que comportarse. En este sentido, expresan sus emociones y sus pensamientos de una manera más honesta consigo mismos y con los demás. No se callan sus emociones, las escuchan y conocen qué quiere decir cada emoción en cada contexto. Saben regular la intensidad de sus emociones y expresarlas en la forma justa, tal y como ellos quieren. Son los dueños de su expresión emocional, no meros peleles a merced de sus emociones desbocadas.

Reconocer cuando se equivocan y rectifican reconocer-errores

Equivocarse es innato al ser humano y a todo proceso de aprendizaje. Las personas con alta inteligencia emocional aprenden de los errores en vez de sentirse víctimas. También piden perdón cuando es necesario si han hecho algo que ha podido afectar a otras personas de manera negativa. Piden perdón de corazón y perdonan.
Reconocen sus errores humildemente e intentan poner en marcha todo lo necesario para subsanar el daño o mejorar la situación. No se obcecan con una idea y se hunden con el barco, sino que están abiertos a nuevas ideas y opiniones teniendo en cuenta que son ellos los que pueden estar equivocados.

No buscar la perfección

Saben que nadie es perfecto y que la perfección es una ilusión que lleva a tener expectativas demasiado distorsionadas respecto de la realidad. No persiguen hacerlo todo bien a la primera. Saben que todo forma parte del proceso de aprendizaje y que errar es humano. La perfección es una trampa, una manera de retenerte y mantenerte en la parálisis por el análisis.

Enfocarse en lo positivo, aun en la adversidad

Las personas altamente inteligentes emocionalmente so conscientes de su entorno y no se centran demasiado tiempo en lo negativo. Prefieren mantener el foco en lo positivo de cada situación, incluso cuando tienen problemas. Practican la disociación y ven la situación desde distintos puntos de vista para encontrar una solución. No se agobian con los problemas y se hunden sino que ponen todas sus energías en aquello que pueden hacer para resolver la situación, aquello que sí depende de ellos y que tienen bajo control. Ante toda dificultad, existe algo positivo en lo que enfocarse.

Defender su asertividad. Saber decir NO

Saber decir que NO es un paso de gigante si quieres aspirar a tener alta inteligencia emocional. Estas personas ponen límites cuando es necesario y defienden sus valores ante todo. La asertividad es saber decir aquello que sientes y quieres respetando tus derechos y los de los demás.

Conocer sus debilidades y sus fortalezas y se mejoran continuamente

Saben cuáles son sus virtudes y sus puntos fuertes, pero también conocen profundamente cuáles son sus debilidades y sus puntos débiles. Esto viene de un proceso de autoconocimiento profundo (un conócete a ti mismo en toda regla). Las personas con alta inteligencia emocional tratan de mejorarse a sí mismos continuamente, manifiestan valores altos en resiliencia (la capacidad de reponerse tras una caída). Aun con limitaciones, no dejan de querer conseguir sus sueños y crecer por el camino.

Ser proactivos, no reactivos

Las personas con alta inteligencia emocional son proactivas, es decir, se mueven antes de que la situación lo exija. Proponen planes, estrategias, se plantean objetivos, etc. Tienen una mentalidad y una actitud de éxito y actúan en pos de sus objetivos marcados. Miran la vida desde una perspectiva de aprendizaje, no de victimismo. De esta forma no se resignan a un papel pasivo en sus vidas sino que “cogen el toro por los cuernos” y son ellos los que escriben su destino. No esperan a que la vida mueva ficha, se mueven ellos primero.

Saber autogenerarse momentos de felicidad

La felicidad no es algo externo que les viene o no les viene, la felicidad es una forma de ver la vida. Las personas con alta inteligencia emocional saben autogenerarse emociones positivas y que sirvan de potenciador de situaciones mágicas. Manejan las emociones a su gusto y pueden elegir cómo sentirse en cada situación. De esta forma, saben generar emociones agradables que le ayuden en su día a día.
Nada está escrito y tú puedes convertirte en una persona con alta inteligencia emocional.

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